HOSPITALARIA ARTWORKS

Aceptación y reconocimiento. Contemplación de la vida cotidiana, como actividad artística, para el bien común.

Día 2. Eh, que estoy aquí!

Aquí estoy en la cocina de mi casa, en Basauri. Rodeada de creaciones mias y de otrxs artistas…🩷

Anoche soñé algo que me dejó una sensación cálida y luminosa . En el sueño, yo perseguía  con ansiedad a una mujer que caminaba rápidamente y corría delante de mi. Ella me daba la espalda, siempre avanzaba un poco más lejos y  era yo.
Hasta que, de pronto, alguien tocaba mi hombro. Oía una voz con un toque de humor que me decía: “Eh, que estoy aquí !” Me giraba. Y allí estaba: mi imagen en el espejo. Yo, mirándome. Sonriente. Abierta. Viva. Y sentí una alegría tan honda… Las dos nos alegrábamos, o más bien era como una inundación de felicidad sutil. Nos abrazamos. Fué como una zambullida.

Experimenté esa sensación: había algo que se había reencontrado. Algo que  había dejado de huir.

La autoaceptación no es una idea abstracta. Es una experiencia concreta. Es cuando  dejo de perseguirme y veo que todo está ya aquí y todo está bien: ya soy quien quiero ser: he de mirarme con ternura.

A veces voy corriendo detrás de mi misma, exigiéndome ser otra, llegar  a otro lugar. Sin darme cuenta de que ya estoy aquí. De que la parte más sabia y alegre de mi  toca en mi hombro., me llama: » ven, no te distraigas».

Este blog, para mí, es también eso: girarme. Mirarme. Y compartir ese gesto.

Porque para mí, la creación artística, por muy minúscula  que sea, cuando nace de verdad, desde dentro, tiene algo de eso también: es un puente hacia una versión más auténtica de mí, de nosotrxs mismxs. Una que no necesita huir, ni disfrazarse, ni esconderse. Una que se zambulle en la vida con la misma entrega que ese abrazo en el sueño.

A veces, la autoaceptación aparece así, sin avisar, como un gesto pequeño. Como girarse, mirar, y reconocer. Cuando dejo de perseguirme, cuando dejo de exigirme, algo se afloja por dentro. Algo se ordena.

Como digo, siento con fuerza que esa experiencia está también en la creación artística. Cuando creo desde lo íntimo, sin pretensión, sin forzar nada, algo verdadero se asoma. Como si esa parte de mí que solo esperaba ser mirada, por fin pudiera respirar.

Todas estas reflexiones forman parte de un proceso de observación en el que me encuentro ahora. Estoy trabajando en una autoaceptación radical. No como una meta, sino como un camino. Un modo de estar conmigo misma con más ternura, más paciencia, más verdad.
Porque estoy segura de que realmente cuando una se cuida y se acepta, algo en el mundo también se ordena. La realidad es una malla de interdependencias en la que todo lo que hacemos afecta a todos los demás seres y fenómenos.

Esta es mi ofrenda de este día.


··················

Comentarios

Deja un comentario